martes, 24 de junio de 2014

Manuel Machado, “Ocaso”

Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde... El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,

para mi amarga vida fatigada...
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar nada...!
Fotografía de Manuel Machado

viernes, 20 de junio de 2014

Federico García Lorca, “Niña ahogada en el pozo”

Las estatuas sufren con los ojos por la oscuridad de
los ataúdes,
pero sufren mucho  más por el agua que no
desemboca.
... que no desemboca.

el pueblo corría por las almenas rompiendo las
cañas de los pescadores.
¡Pronto! ¡Los bordes! ¡Deprisa! Y croaban las estrellas
tiernas.
... que no desemboca.

Tranquila en mi recuerdo, astro, círculo, meta,
lloras por las orillas de un ojo de caballo.
... que no desemboca.

Pero nadie en lo oscuro podrá darte distancias,
sino afilado límite: porvenir de diamante.
... que no desemboca.

Mientras la gente busca silencios de almohada
tú lates para siempre definida en tu anillo.
... que no desemboca.

Eterna en los finales de unas ondas que aceptan
combate de raíces y soledad prevista.
... que no desemboca.

¡Ya vienen por las rampas! ¡Levántate del agua!
¡Cada punto de luz te dará una cadena!
... que no desemboca.

Pero el pozo te alarga manecitas de musgo
insospechada ondina de su casta ignorancia.
... que no desemboca.

No, que no desemboca. Agua fija en un punto,
respirando con todos sus violines sin cuerdas,
en la escala de las heridas y los edificios
deshabitados.
¡Agua que no desemboca!
Bosquejo de Lorca

martes, 17 de junio de 2014

Rubén Darío, “Bouquet”

Un poeta egregio del país de Francia, 
que con versos áureos alabó el amor, 
formó un ramo armónico, lleno de elegancia, 
en su Sinfonía en Blanco Mayor. 

Yo por ti formara, Blanca deliciosa, 
el regalo lírico de un blanco bouquet, 
con la blanca estrella, con la blanca rosa 
que en los bellos parques del azul se ve. 

Hoy que tú celebras tus bodas de nieve 
(tus bodas de virgen con el sueño son), 
todas sus blancuras Primavera llueve 
sobre la blancura de tu corazón. 

Cirios, cirios blancos, blancos, blancos lirios, 
cuello de los cisnes, margarita en flor, 
galas de la espuma, ceras de los cirios 
y estrellas celestes tienen tu color. 

Yo, al enviarte versos, de mi vida arranco 
la flor que te ofrezco, blanco serafín. 
¡Mira cómo mancha tu corpiño blanco 
la más roja rosa que hay en tu jardín!
Bosquejo de Rubén Darío

lunes, 2 de junio de 2014

[RADIO] Programa 14, «El Siglo de Oro»

Logo

 Aunque quizá no muchos lo recuerden, el programa 7 quedó perdido para siempre por culpa de una mala interfaz de grabación. Para saldarlo, Jorge Solís regresa a Frente al baluarte RADIO.

 Dado que era inaceptable dejar a Cervantes en tal inconstancia, Jorge propuso volver a charlar sobre él, además ahora sumando los conocimientos de Hermógenes.
 Pero, cambiando la poesía, pareció una gran propuesta seguir con coetáneos del primero, extendiendo la sección al Siglo de Oro. Se habló de Quevedo, Góngora, Lope de Vega y Calderón de la Barca, entre tantos de la época.

  La sección de música la llevó de la mano Jalberto con Frank Sinatra y en la tertulia Hermógenes nos recalca algo de lo que se habló brevemente en el programa pasado: el mundo de los cuentacuentos, con mención especial a Pep Bruno, futuro participante del programa.


lunes, 26 de mayo de 2014

«Turiferario»

Términos

   Del latín turiferarĭus.

  He aquí una palabra con compleja historia. Comenzando por su etimología, que ya de por sí tiene cierta relación con lo que vendrá después. En verdad la descomposición es simple: tus, turis, en latín «incienso»; fero, «llevar»; para terminar con -ario, sufijo para indicar relación.
  Es decir, en sentido literal, “aquel que lleva incienso”. ¿Y a quién lo lleva? Aquí vienen los entresijos que dan a la palabra su historia peculiar.

  El DRAE muestra una única definición:
Encargado de llevar el incensario.
   La cual revela bien poco de lo que nos ocupa, ya que el incensario es simplemente el objeto donde un tiruferario llevaba el incienso. Es más, la RAE pasa por alto una definición en sentido figurado que debería añadir.

  La historia a la que me refiero tiene que ver con la práctica donde el acólito o monaguillo adquiría el rol de tiruferario, es decir, el momento en que el sahumado del incienso quemado perfumaba imágenes u otros objetos religiosos.
  Hasta el s. XVI, esta práctica era perseguida por los altos mandos del clero. Tanto que el término en cuestión se consideraba sinónimo de «idólatra», y la idolatría era entonces fuertemente condenada por los mismos. Pero llegó el momento en que la veleta giró y la Iglesia tuvo a bien acoger la práctica. Sin embargo, lo que no acogió fue el término: tus, turis encontró sustituto eufemístico en incensum, aunque los materiales quemados para tales no eran en verdad en incienso relacionado con ese nuevo término, sino que la palabra quedó como un maquillaje ante algo que había degenerado de su origen (se quemaban materiales menos costosos) pero que al fin y al cabo seguía consistiendo en la misma práctica que la propia Iglesia antes había perseguido y castigado.
  
  El sentido figurado, para terminar, se usa con cierto corte despectivo para denominar a todo seguidor o acérrimo lisonjero de algún estamento mayor. ¿Por qué no lo incluirá el DRAE?
 
   Referencias:
RGV.

sábado, 24 de mayo de 2014

Acerca de Urueña, una aldea dedicada a los libros

Autoría

  En el programa 13 de Frente al baluarte RADIO, Hermógenes habló de su paso casual (¿o causal?) por Urueña. Esta es una pequeñísima aldea de Valladolid dedicada, atención, plenamente a los libros. Resultó que el comentario de Hermógenes era la primera mención de Urueña. que escuchábamos tanto los compañeros del programa como todas las personas con quienes lo he comentado. De acuerdo, la aldea no alcanza los doscientos habitantes, pero ¿cómo puede desconocerse tanto una localidad que ostenta una distinción tan reducida en el mundo?
  Urueña es, desde hace algunos años, la primera población de España declarada Villa del libro.  Y este  es un título que no llega a dos decenas de miembros. Sin embargo jamás había encontrado algún reportaje sobre su particularidad, aunque, curiosamente, pocos días después de grabar el programa encontré en Twitter un artículo similar a este.

  Lo que importa es que Hermógenes dio con Urueña y pudo visitarla y contemplar a decena de librerías cargadas de ejemplares únicos (así lo dice su carta de presentación) y la dedicación que se respira en cualquier rincón hacia los libros y las actividades literarias.

  Venía a traer las fotografías que él me proporcionó.





 



Y como no hay más que pueda añadir yo sobre Urueña, dejo los enlaces a las páginas oficiales tanto de su ayuntamiento como de su apartado en el turismo de Valladolid:


RGV.